Palabras de Vida Eterna
Palabras de vida eterna
San Juan 6
Levántate, toma tu lecho y anda, este es el poder de su palabra¡¡ al instante el hombre fue sano, al seguir la lectura del Evangelio de San Juan encontramos otra enseñanza que nos puede llevar a meditar en el valor de la palabra de Dios expresada en promesas, consejos, ordenanzas y/o mandamientos. Las cuales transforman vidas, familias, ciudades y naciones enteras.
Un día el Señor alimento a 5.000 personas hambrientas (6:1-15), lo que produjo que multitudes se fueran tras de el, al día siguiente Jesús les confronto (6:26), porque ellos estaban siguiéndolo solamente por el pan y allí les invita q que busquen una “comida eterna” (v.27), yo soy el pan de Vida, venir a el y creerle saciara nuestro corazón (v.35), unos le creyeron otros murmuraban por lo que el decía.
v.60 A los oyentes les sonaba duro, lo que Cristo hablaba y decía. De la misma manera hoy muchas de las enseñanzas bíblicas a algunos les parece difícil.
v.61 Tanto era la incapacidad de recibir la palabra de Dios, que les ofendía. En vez de producir el efecto de fe, cambio, esperanza etc.
v.63 Las palabras del Señor son espíritu y vida. Ellas imparten vida a nuestro corazón, aliento y fuerza, esperanza y fe.
v.64 Pero hay algunos que no creen, el Señor sabe quien esta creyendo y quien no
v.68 Señor Tu tienes palabras de vida eterna, El apóstol Pedro reconoció que la palabra del Señor era vida. Y vida eterna.
v.69 Creyeron y conocieron que Jesús era el Cristo el Hijo del Dios viviente.
Como creyentes en Dios no podemos seguir andando, creyendo a medias en la palabra de Dios, es hora de reconocer que solo el Señor tiene palabras de vida eterna, que sus promesas, sus ordenanzas, sus consejos son vida para nuestro corazón y para nuestras familias.
Que promesas de Dios hemos recibido, que ya no la esperamos con expectativa?
Que ordenanzas del Señor nos han sido dadas por el y aun no queremos obedecer?
Que consejo de Dios hemos olvidado?
Pedro y los demás creyeron y conocieron, notemos que creer trae consigo un conocimiento del Señor, no basta con declarar nuestra fe de labios si no estamos teniendo una experiencia con Dios en nuestra vida.
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